lunes, 18 de julio de 2016

NÚMEROS. CAPÍTULO 21.

Exterminio

211Cuando el rey cananeo de Arad, en el Negueb, se enteró de que los israelitas se acercaban por el camino de Atarín, los atacó y capturó algunos prisioneros. 2Entonces Israel hizo voto al Señor:
-Si entregas a este pueblo en mi poder, consagraré al exterminio sus ciudades.
3El Señor escuchó a Israel, entregó a los cananeos en su poder, y ellos consagraron al exterminio sus ciudades. Y el lugar se llamó Jormá*.

Serpientes (Sab 16,5-14; 2 Re 18,4)

4Desde el Monte Hor se encaminaron hacia el Mar Rojo, rodeando el territorio de Edom. El pueblo estaba extenuado del camino, 5y habló contra Dios y contra Moisés:
-¿Por qué nos has sacado de Egipto, para morir en el desierto? No tenemos ni pan ni agua, y nos da náusea ese pan sin cuerpo.
6El Señor envió contra el pueblo serpientes venenosas, que los mordían, y murieron muchos israelitas. 7Entonces el pueblo acudió a Moisés, diciendo:
-Hemos pecado hablando contra el Señor y contra ti; reza al Señor para que aparte de nosotros las serpientes.
8Moisés rezó al Señor por el pueblo, y el Señor le respondió:
-Haz una serpiente venenosa y colócala en un estandarte: los mordidos de serpientes quedarán sanos al mirarla.
9Moisés hizo una serpiente de bronce y la colocó en un estandarte. Cuando una serpiente mordía a uno, él miraba a la serpiente de bronce y quedaba curado.

Etapas diversas

10Los israelitas siguieron y acamparon en Obot*. 11De allí siguieron y acamparon en Ruinas de Abarín, en el desierto, que se extiende al este de Moab. 12Desde allí siguieron y acamparon en el torrente Zared. 13Desde allí siguieron y acamparon al otro lado del Arnón, en el desierto, que sale del territorio de los amorreos (pues el Amón es frontera entre Moab y los amorreos). 14Así se dice en el libro de las batallas de Señor: <<Waheb en Sufá y los afluentes del Arnón, 15la ladera de los torrente que se extienden hacia la vega de Ar y se apoyan en territorios de Moab>>.
16Desde allí se trasladaron a Beer, El Pozo. Este es el pozo donde el Señor dijo a Moisés: <<Reúne al pueblo y les daré agua>>.
17Los israelitas cantaban esta canción:
<<¡Brota, pozo! Cantadle.
18Pozo que cavaron príncipes,
que abrieron jefes del pueblo,
con sus cetros,
con sus bastones>>.
19Desde allí se trasladaron a Mattaná*; de allí a Najaliel*; de allí a Bamot. 20De allí, por el valle del campo de Moab, hacia la cumbre del Fasga, que mira hacia la estepa.

Victoria sobre Sijón (Dt 2,24-37; Sal 136,19)

21Los israelitas despacharon mensajeros que dijeran a Sijón, rey de los amorreos:
22-Déjanos atravesar por tu tierra. No nos desviaremos ni por campo, ni por huerto, ni beberemos agua de pozo. Iremos por el camino real hasta atravesar tu territorio.
23Pero Sijón no permitió a Israel atravesar  su territorio, sino que reunió toda su tropa, salió contra ellos al desierto y, llegado a Yahaz, atacó a Israel. 24Israel lo derrotó a filo de espada y se apoderó de su territorio, desde el Arnón al Yaboc y hasta el país de los amonitas (pues Yazer es la frontera con los amonitas). 25Israel conquistó todas sus ciudades y se estableció en todas las ciudades amorreas, Jesbón era la capital de Sijón, rey de los amorreos. Él había luchado contra el anterior rey de Moab y le había arrebatado su tierra desde el Yaboc al Arnón.
27Por eso cante el romance:
<<Entrad en Jesbón.
Que se edifique
y se restaure
la capital de Sijón.
28Fuego ha salido de Jesbón,
llamas de la Villa de Sijón:
ha devorado a Ciudad Moab,
se ha tragado
los cerros del Arnón.
29¡Ay de ti, Moab!
Estás perdido,
pueblo de Camós.
Tus hijos que sobreviven
y tus hijas
son cautivos
del rey amorreo Sijón.
30Se quedan sin descendencia
desde Jesbón a Dibón>>.
........................*

Victoria sobre Og (Dt 3,1-8; Sal 136,20)

31Israel se estableció así en tierra amorrea.
32Moisés despachó unos espías contra Yazer, que se apoderaron de los pueblos de la comarca, expulsando a sus habitantes amorreos. 33Después cambiaron de dirección y subieron por el camino de Basán. Og, rey de Basán, les salió al paso con toda su tropa, y los atacó en Edrey.
34El Señor dijo a Moisés:
-No lo temas, pues lo entrego en tu poder con toda su tropa y su tierra.
Trátalo como a Sijón, rey de los amorreos, que habitaba en Jesbón.
35Lo derrotó a él y a toda su tropa, sin dejar uno con vida, y se apoderó de su territorio.

Explicación.

21 En la primera parte recoge una serie de anécdotas y etapas en el camino hacia Moab; en la segunda parte narra brevemente los primeros choques militares, victorias y ocupación de territorios.

21,1-3 La anécdota suena como leyenda etiológica que explica un nombre de lugar. Una explicación contraria se lee al final del ca.14, y otra explicación diferente en Jue 1,17, que atribuye la conquista a la tribu de Simeón y menciona un cambio de nombre de la ciudad conquistada. El exterminio, como práctica de la guerra santa, incluye la destrucción de todos los habitantes y la entrega al Señor de todas las posesiones. En otros términos, no permite a los israelitas aprovecharse materialmente de la victoria: véanse las disposiciones de Dt 13,15-19 y los casos de Jos 6 y 8.

El autor hace responsable al rey cananeo de la ruptura de hostitlidades y hasta le concede una primera baza. Al intervenir el voto y la respuesta del Señor, los israelitas son más fuertes. Es su primera victoria desde el Sinaí. Si han pasado los cuarenta años, el autor atribuye la victoria a la nueva generación.

21,3 * = Exterminio.

21,4-9 La anécdota está sin determinación local; pudo ser un intento de explicar etiológicamente la presencia de una imagen de serpiente en el templo, de la que habla 2 Re 18,4. El adjetivo "venenoso" o ardiente es en hebreo serapim, que en su origen pudo referirse a animales fantásticos, dragones de fuego. No sabemos cuánto hay de recuerdo histórico y cuánto de fantasía en el relato de la plaga.

En cuanto al remedio, responde a creencias populares el representar al causante de daño para conjurarlo: al tenerlo en imagen, el hombre lo controla. En sí es una especie de homeopatía mágica. Pero el autor hace intervenir a Moisés intercediendo y al Señor dando virtud al remedio y a los israelitas confesando el pecado. Sab 16,5-14 ofrece un comentario al episodio quitando a la imagen toda virtud mágica. Juan da una interpretación cristológica describiendo a la serpiente en el estandarte como imagen de Jesús en la cruz (Jn 3,14).

21,10 * = Las Animas.

21,14 Este libro era quizá una colección de cantares de gesta de la guerra santa, de donde el autor habría tomado su información sobre fronteras. El itinerario adquiere así un aire arcaico, apto para marcar etapas de un viaje.

21,16 Beer significa Pozo y es topónimo corriente, solo o en composición.

21,17-18 La canción parece popular, compuesta y cantada con ocasión del alumbramiento de un pozo cualquiera. Pozo es en hebreo femenino, y va ligado a la fecundidad materna de la tierra. La canción transforma el trabajo en empresa noble y principesca (cfr. Jn 4,12). Algunos adjudican a la canción la frase siguiente y traducen "don del desierto".

21,19 * = Regalada; * = Río de Dios.

21,21-35 Sijón, rey de Jesbón, y Og, rey de Basán, son dos personajes ilustres en el recuerdo de Israel, y suenan varias veces en el AT (Dt 2,24-27; Jue 11,19-22; Sal 135,11; 136,19). Representan los poderes hostiles de reinos pequeños que se oponen a la entrada de Israel en la tierra prometida. Eco débil del gran Faraón, vencido con diez plagas y un derrumbarse de aguas. Obstáculo a la salida y obstáculo a la entrada, encerrando un ciclo de liberación (cfr. Ex 15). Además, estos dos reyes plantean un problema teológico sobre la frontera de la tierra prometida. La victoria y ocupación de territorios al este del Jordán son como las arras de la próxima victoria y ocupación de la tierra de Canaán.

21,21-23 Sijón era amorreo: no era "hermano" de Israel como Edom. Moisés pide simplemente un paso de caravanas. El rey responde atacando: el autor lo hace responsable.

21,24-25 Los términos universales suenan a hipérbole narrativa; también podrían tener intención polémica reclamando o manteniendo derechos sobre territorios. El hecho fundamental es que unos israelitas comienzn a establecerse en zonas urbanas al este del Jordán.

21,26-30 "El romance" o los rapsodas. El texto aparece como canto de victoria de Sijón sobre Moab. Camós era el dios nacional de Moab: la canción insinúa que su dios no ha podido protegerlos. El último verso es ininteligible. Es imposible averiguar el origen y la fecha de esta canción. En el contexto presente se puede leer como polémica contra pretensiones territoriales de Moab.

21,30 * Ininteligible.

21,31-35 La victoria sobre Og, más que narración, es un esquema de guerra santa, con fórmulas convencionales: "no temas", entrega del territorio, exterminio, ocupación del territorio. Se ve que el autor del libro no disponía de canciones ni romances sobre este rey. En vez de "cerrar" el texto hebreo dice "señores".

NÚMEROS. CAPÍTULO 20.

Agua de la roca (Ex 17,1-7)

201La comunidad entera de los israelitas llegó al desierto del Sin el mes primero, y el pueblo se instaló en Cades. Allí murió María y allí la enterraron. 2Faltó agua al pueblo y se amotinaron contra Moisés y Aarón. 3El pueblo se encaró con Moisés, diciendo: 
-¡Ojalá hubiéramos muerto como nuestros hermanos, delante del Señor! 4¿Por qué has traído a la comunidad del Señor a este desierto, para que muramos en él nosotros y nuestras bestias? 5¿Por qué nos han sacado de Egipto para traernos a este sitio horrible, que no tiene grano, ni higueras, ni viñas, ni granados, ni agua para beber?
6Moisés y Aarón se apartaron de la comunidad y se dirigieron a la entrada de la tienda del encuentro, y delante de ella se echaron rostro en tierra. La gloria del Señor se les apareció, 7y el Señor dijo a Moisés:
8-Agarra el bastón, reúne la asamblea tú con tu hermano Aarón, y en presencia de ellos ordenad a la roca que dé agua. Sacarás agua de la roca para darles de beber a ellos y a sus bestias.
9Moisés retiró la vara de la presencia del Señor, como se lo mandaba; 10ayudado de Aarón, reunió la asamblea delante de la roca, y les dijo:
-Escuchad, rebeldes: ¿Creéis que podemos sacaros agua de esta roca?
11Moisés alzó la mano y golpeó la roca con el bastón dos veces, y brotó agua tan abundante que bebió toda la gente y las bestias.
12El Señor dijo a Moisés y a Aarón:
-Por no haber creído, por no haber reconocido mi santidad en presencia de los israelitas, no haréis entrar a esta comunidad en la tierra que les voy a dar.
13(Esta es Meribá*, donde los israelitas carearon con el Señor,  y él les mostró su santidad).

DE CADES AL JORDAN

Edom niega al paso (Jue 11,16s)

14Desde Cades Moisés despachó mensajeros al rey de Edom con este mensaje: <<Así dice tu hermano Israel: Ya sabes todas las fatigas que hemos pasado. 15Nuestros padres bajaron a Egipto, donde vivimos muchos años; los egipcios nos maltrataron a nosotros como a nuestros padres; 16entonces gritamos al Señor y él nos escuchó y envió un ángel que nos sacase de Egipto. Ahora nos encontramos en Cades, ciudad que linda con su territorio. 17Déjanos cruzar por tu país: no atravesaremos ni campos, ni huertos, ni beberemos agua de los pozos; seguiremos el camino real, sin desviarnos a derecha ni a izquierda, hasta que hayamos atravesado tu territorio>>.
18El rey de Edom les contestó:
-No paséis por mi país si no queréis que os reciba con la espada.
19Insistieron los israelitas:
-Iremos por la calzada. Si nosotros o nuestro ganado bebemos agua tuya, te la pagaremos sin discutir. Déjanos pasasr a pie.
20Él respondió:
-No paséis.
Y les salió al encuentro con numerosa tropa en son de guerra. 21Y como Edom se negó a dejar pasar a los israelitas por su territorio, ellos dieron un rodeo.

Muerte de Aarón (Dt 10,6)

22Desde Cades toda la comunidad de Israel se dirigió al Monte Hor. 23El Señor dijo a Moisés y a Aarón en el monte Hor, junto a la frontera de Edom:
24-Aarón se va a reunir con los suyos, pues no ha de entrar en la tierra que voy a dar a los israelitas, porque os rebelasteis contra mi mandato en Meribá. 25Toma a Aarón y a su hijo Eleazar y sube con ellos al monte Hor, 26quítale los ornamentos a Aarón y vísteselos a su hijo Eleazar, pues Aarón morirá allí.
27Moisés cumplió lo que le mandaba el Señor, y subió con ellos al monte Hor, a la vista de toda la comunidad. 28Le quitó los ornamentos a Aarón y se los vistió a Eleazar, su hijo, Aarón murió allí, en la cima del monte. Moisés y Eleazar bajaron del monte 29y toda la comunidad, toda la casa de Israel, viendo que Aarón había muerto, lo lloró tres días.

Explicación.

20,1 Se supone que han pasado los cuarenta años vagando por el desierto, y ahora comienza la marcha sistemática hacia la tierra prometida. Tres muertes van a jalonarla: María, Aarón, Moisés. Ni la profecía ni el sacerdocio ni la ley entrarán, pero entrarán sus sucesores. En la fecha incompleta paraece que ha desaparecido "en el año cuarenta". La localidad se encuentra en el extremo meridional de Palestina; el nombre Cades (=Santo) no es exclusivo del lugar. Termina la zona desértica y comienza la zona poblada, los primeros encuentros con pueblos hostiles a la marcha.

20,2-13 El episodio del agua es una réplica del narrado en Ex 17, según la técnica "de espejo" que hemos señalado: se leen hacia el principio y hacia el fin de la marcha. La repetición podría deberse al deseo del autor de someter a las mismas pruebas a la nueva generación (tropezaremos con otras duplicaciones). Es el mismo problema, se repiten las protestas, incluso a la letra, se añade la referencia etimológica al topónimo Meribá. Hay un elemento nuevo y enigmático: el pecado de los jefes y su castigo durísimo.

20,3-5 La protesta repite motivos ya escuchados: la reclamación "¿por qué?", la razón pervertida de la salida "para que muramos", la invocación a la muerte "ojalá hubiéramos muerto", en alguno de los castigos colectivos precedentes.

20,6 El gesto de Moisés y Aarón es de intercesión, sin palabras citadas. El oráculo divino las presupone.

20,8 El texto distingue dos cosas: bastón y palabra. El bastón puede ser el de los prodigios del éxodo o la vara florecida de Aarón. Empuñado en la mano es signo de autoridad, no varita mágica. Moisés debe dar una orden a la roca, y ésta le obedecerá. Sal 78,15s; 1 Cor 10,4.

20,11 La ejecución no coincide con el madato: Moisés no habla, golpea, y lo hace dos veces. Sab 11,7.

20,12 ¿En qué consistió el pecado de Moisés y Aarón? ¿Qué debieron hacer y no hicieron para mostrar públicamente la santidad del Señor? El texto ni lo dice ni lo insinúa; por eso los comentaristas se han ocupado de conjeturarlo con diversas hipótesis. El Sal 106,32-33 dice que "desvariaron sus labios", no dice en qué. Uno llega a sospechar que la tradición ha preferido callar o decir lo menos posible para explicar por qué Moisés no pudo entrar en la tierra.

20,12 Dt 32,52; Nm 27,14.

20,13 Meribá y Cades aparecen unidos en Dt 32,51; Ez 47,19; 48,28. "Santificar" juega con el nombre Cades, como "disputar" juega con Meribá * = Careo.

20,14 Según la tradición, Edom era hermano de Israel por ser hermanos Esaú y Jacob. Motivo suficiente para permitir un paso pacífico. La historia y la profecía (Is 63, 1-6; Ez 25,12-14; 35,1-10) presentan a Edom como enemigo de Israel; tradición que puede haber influido en el presente relato.

Como un tiempo Jacob se mostró humilde y generoso para reconciliarse al hermano ofendido (Gn 32-33),así los israelitas se dirigen con modestia y con condiciones razonables a sus parientes, ya sedentarios. El estilo del mensaje respeta los cánones de la época. Lo que piden es un paso normal de caravanas, evitando hacer daño en los cultivos y pagando el bien más codiciado: el agua de beber.

20,15-16 Forman parte de símbolos de fe (cfr. Dt 26,5-10).

20,21 El rodeo continúa en 24,4.12-13; pero Dt 2,2-8 da una versión pacífica del suceso.

20,22 Al abandonar Cades comienza otra gran etapa del viaje. Algunos autores prefieren hacer el corte al comenzar el cap. 26.

20,24-29 En su muerte, Aarón es personaje de tragedia. Su destino se frustra, y él se rinde impotente. Su muerte se anuncia como corte violento que lo priva del final suspirado. La comunidad entera asiste a la partida hacia la cumbre de la montaña. Allí, entre tres, con un rito sencillo de investidura, se consuma la sucesión. Desaparece en lo alto uno de los protagonistas, se le hace duelo nacional; la empresa continúa.

El autor privilegia al linaje de Eleazar, antepasado de Sadoc; no menciona la unción ni otros ritos sagrados. Lógicamente, el monte quedaba fuera del campamento.

20,28 2 Re 2,13.

NÚMEROS. CAPÍTULO 19.

La vaca roja


191El Señor habló a Moisés y a Aarón:

2-Esta es la ley que ha dado el Señor: <<Di a los israelitas que te traigan una vaca roja sin tara ni defecto y que nunca haya llevado el yugo, 3y que se la entreguen al sacerdote Eleazar. Él la sacará fuera del campamento, donde la degollarán en su presencia.
4>>Eleazar untará un dedo en su sangre y salpicará siete veces hacia la tienda del encuentro. 5Y mandará quemar la vaca en su presencia: se quemará la piel, la carne y la sangre con los intestinos. 6Después el sacerdote tomará ramas de cedro, hisopo y púrpura escarlata y los echará al fuego, donde arde la vaca. 7El sacerdote lavará sus vestidos, se bañará y después volverá al campamento. 8Quedará impuro hasta la tarde. El que la quemó, lavará sus vestidos, se bañará y quedará impuro hasta la tarde.
9>>Un hombre puro se encargará de recoger las cenizas de la vaca y las depositará en un lugar puro fuera del campamento. La comunidad israelita las conservará para preparar el agua lustral, de expiación. 10El que recogió las cenizas de la vaca lavará sus vestidos y quedará impuro hasta la tarde.


Leyes de pureza ritual



>>Ley perpetua para los israelitas y para los emigrantes que viven con ellos. 11El que toque un muerto, un cadáver humano, quedará impuro por siete días. 12Se purificará con dicha agua al tercero y al séptimo día, y quedará puro; si no lo hace, no quedará puro. 13El que toque un muerto, un cadáver humano, y no se purifique, contamina la morada del Señor y será excluido de Israel, porque no ha sido rociado con agua lustral. Sigue impuro y la impureza sigue en él.

14>>Ley para cuando un hombre muere dentro de una tienda: El que entre en la tienda y todo lo que hay en ella quedan impuros por siete días. 15Todo recipiente abierto que no estaba tapado queda impuro. 16El que toque en el campo el cadáver de un hombre apuñalado o cualquier muerto o huesos humanos, o una sepultura, quedará impuro por siete días.
17>>Para el hombre impuro tomarás un poco de ceniza de la víctima quemada y echarás agua corriente en un vaso sobre la ceniza. 18Un hombre puro tomará un hisopo, lo mojará en el agua y rociará la tienda, los utensilios, todas las personas que estén allí y al que haya tocado huesos, o un cadáver, o un muerto, o una sepultura. 19El hombre puro rociará al impuro los días tercero y séptimo. El séptimo día quedará libre de su pecado, lavará sus vestidos, se bañará y a la tarde quedará puro.
20>>El hombre impuro que no se haya purificado será excluido de la asamblea, por haber contaminado el santuario del Señor. No ha sido rociado con agua lustral: él sigue impuro.
21>>Es ley perpetua: El que ha hecho la aspersión con las aguas lustrales lavará sus vestidos. El que toque las aguas lustrales quedará impuro hasta la tarde. 22Todo lo que toque el impuro quedará impuro. La persona que toque al impuro quedará impuro hasta la tarde>>.

Explicación.

19 El tema unitario de esta perícopa es la purificación del estado de impureza, especialmente, por contacto con un cadáver. El medio ritual es la aspersión del impuro con un agua lustral preparada según fórmula compleja. En su preparación queda englobado un rito de color arcaico, mágico, de probable origen pagano. La tarea del autor ha sido preservar una práctica tradicional e insertarla en su sistema de pureza e impureza, bajo la vigilancia y la dirección del sacerdote. El residuo mágico pasa a segundo plano de importancia; lo que hubiera de culto a los antepasados en el contacto con cadáveres queda disimulado. A primer plano pasa la santidad de Dios con su exigencia absoluta de pureza cúltica. No se promulga una condena, sino una alternativa. El impuro tiene un medio ritual, controlado, par purificarse; el que lo rehúsa, queda excluido de la comunidad: sería un centro de impureza y contagio que alcanza al santuario del Señor.

El rito de la vaca roja o parda parece antiguo. Su significado es inaccesible y probablemente lo era para los judíos, que no intentaron explicarlo con alguna referencia histórica. Por el uso de la vaca se emparenta con Dt 21,3, por los otros ingredientes, con Lv 14,4, por la séptuple aspersión, con Lv 4,6, Cedro e hisopo representan dos extremos del mundo vegetal (1 Re 5,13). La vaca no tiene relación alguna con el sacrificio; con todo, el autor tiene interés en someter el rito entero al sacerdote. Es matada fuera del campamento y nada se aprovecha fuera de sus cenizas (Heb 9,13).

19,9 La purificación entra en el ámbito de la expiación.

19,18 Véase Mc 5,3.



NÚMEROS. CAPÍTULO 18.

Aaronitas y levitas (Ez 44)

181El Señor dijo a Aarón:
-Tú serás responsable de los objetos sagrados, con tus hijos y familia; tú, con tus hijos, seréis responsables de los sacerdotes. 2A tus hermanos de la tribu de Leví. la tribu de tu padre, los traerás contigo y se unirán a ti para ayudarte cuando tú y tus hijos estéis en la tienda de la alianza. 3Custodiarán tu zona y todo el santuario, pero sin meterse hasta el altar y el ajuar sagrado, pues morirían ellos y también vosotros. 4Se unirán a ti para custodiar la tienda del encuentro y para las tareas de la tienda, y ningún extraño se meterá entre vosotros. 5Custodiaréis el altar y los objetos sagrados, y no volverá a estallar la cólera contra los israelitas. 6Yo mismo he escogido a los levitas, tus hermanos, entre los israelitas: son vuestro don, entregado al Señor para el servicio de la tienda del encuentro. 7Tú con tus hijos ejerceréis el sacerdocio: lo que toca al altar y a lo que oculta el velo; desempeñaréis sus tareas, pues a vosotros os he dado el sacerdocio, y al extraño que intente meterse, se le matará.

Tributos para los sacerdotes (Lv 7,25-36)

8El Señor dijo a Aarón:
-Yo te doy lo que se guarda de mis tributos. Lo que los israelitas consagran te lo doy a ti y a tus hijos, como privilegio de la unción. Es derecho perpetuo.
9<<De lo sagrado y de las oblaciones que no se queman te corresponde lo siguiente: todas las ofertas, las ofrendas, los sacrificios expiatorios y los sacrificios penitenciales que me ofrezcan. Son cosa sagrada, que te corresponde a ti y a tus hijos. 10Comeréis lo sagrado: todo varón lo podrá comer. Tenlo por santo.
11>>Además, te corresponde lo siguiente: la parte reservada de los dones que los israelitas presentan para la agitación ritual. Os la doy a ti, a tus hijos e hijas como derecho perpetuo. Los de tu casa que estén puros lo podrán comer.
12>>Lo mejor del aceite, del vino y del trigo, las primicias que se ofrecen al Señor, a ti te las doy. 13Las primicias de sus tierras que ellos presentan al Señor, a ti te corresponden. Los de tu casa que estén puros las podrán comer. 14Lo que Israel dedica a Dios, a ti te corresponde.
15>>Todo primogénito, de animal o de hombre, que ellos ofrecen al Señor, a ti te corresponde. Pero deja que rescaten los primogénitos del hombre y también los de animales impuros. 16Los rescatarán cuando tengan un mes, tasándolos en cincuenta gramos (pesos del templo), dos óbolos por gramo.
17>>Los primeros partos de vaca, oveja y cabra no se rescatarán: son cosa santa. Derramarás su sangre en torno al altar, quemarás su grasa en oblación de aroma que aplaca al Señor: 18su carne te corresponde a ti, lo mismo que el pecho agitado ritualmente y la pierna derecha.
19>>Todos los tributos sagrados de los israelitas te los doy a ti, a tus hijos e hijas, como derecho perpetuo: es una alianza perpetua, sellada con sal delante del Señor, para ti y tus descendientes>>.

Diezmos para los levitas (Lv 27,30-33)

20El Señor dijo a Aarón:
-Tú no recibirás heredad en medio de ellos. Yo soy tu parte y tu heredad en medio de los israelitas. 21Yo doy como heredad a los levitas todos los diezmos en pago de los servicios que me prestan, el servicio de la tienda del encuentro. 22Los israelitas no volverán a incurrir en pecado y a morir por meterse en la tienda del encuentro. 23Los levitas desempeñarán las tareas de la tienda del encuentro y ellos serán los responsables por los israelitas. Es ley perpetua para vuestros descendientes, que no recibirán heredad en medio de los israelitas. 24Porque yo les doy como heredad  a los levitas los diezmos que los israelitas reservan para el Señor. Por eso les he dicho que no recibirán herdad en medio de los israelitas.
25El Señor habló a Moisés:
26-Di a los levitas: <<Cuando recibáis de los israelitas los diezmos que yo os doy como heredad, ofreceréis en tributo al Señor la décima parte de los diezmos. 27Se os computará vuestro tributo como si fuese del trigo de la era o del mosto del lagar. 28De ese modo también vosotros pagaréis tributo al Señor por todos los diezmos que recibís de los israelitas. Y esa parte que reserváis para el Señor se la daréis a Aarón, el sacerdote. 29De todos los dones que recibáis reservaréis un tributo para el Señor. Tomad la parte consagrada de lo mejor.
30>>Diles también: Después de haber apartado la grasa, los diezmos serán para los levitas, como el fruto de la era y del lagar. 31Podéis comerlos en cualquier lugar con vuestras familias, porque es vuestro salario por el servicio que prestáis en la tienda del encuentro. 32Si reserváis la grasa, no cargaréis con pecado, no profanaréis lo consagrado por los israelitas, y no moriréis>>.


Explicación.

18,1-7 Retornamos a la distinción entre sacerdotes aaronitas y levitas ( 1,50-53; 3,5-10). La novedad es que Dios habla directamente a Aarón, sin la mediación de Moisés. Muchas frases son repetición o variación de temas ya tratados.
"Ser responsable" es a la letra en hebreo "cargar con el delito". Hay que notar la correlación "sacerdocio - santuario". "Se unirán": paronomasia, de la raíz lwy = unirse, incorporarse. Son donados, al servicio de los sacerdotes, para tareas subordinadas de la tienda.

18,8 Sobre los aranceles o derechos de sacerdotes y levitas, véanse Lv 27; Dt 18; Ez 44. El texto de Nm parece responder a una legislación tardía. Los derechos van aumentando a lo largo de la historia. El autor los hace remotarse a los orígenes, y por medio de Aarón, al Señor, que así paga a sus servidores.

18,9 Lv 7,9s.

18,19 La sal compartida en el banquete sella un contrato o una alianza: 2 Cr 13,5.

18,20 La justificación de estos aranceles está formulada aquí en términos personalistas y espiritualizados (cfr. Sal 16,5-6). En el contexto antiguo el sentido o el alcance era bien material. Para armonizar las explicaciones, hay que considerar que, por la dedicación y servicio personal al Señor, reciben de él su sustento. El servicio es la persona, la paga es el mantenimiento.

18,21 Véase Neh 10,36-40.

18,22 Los levitas, exponiéndose al peligro de la cercanía a lo santo, procuran seguridad y tranquilidad a los laicos. Pero con tal institución, los laicos quedan distanciados, dependientes en el culto de mediaciones escalonadas (no así en la oración de los salmos).

18,25-29 Los levitas no están exentos del pago de diezmos, y su contribución termina en manos de los sacerdotes.




NÚMEROS. CAPÍTULO 17.

Prerrogativas de los aaronitas

171El Señor habló a Moisés:
2-Di a Eleazar, hijo de Aarón, el sacerdote, que retire del fuego de los incensarios y que esparza las brasas, pues son santas; 3con los incensarios de esos que murieron por su pecado haced chapas, que aplicaréis al altar, pues en ellos ofrecieron incienso al Señor y quedaron así consagrados. Y serán un signo para los israelitas.
4El sacerdote Eleazar tomó los incensarios de bronce que habían ofrecido los muertos en el incendio y los transformó en chapas, que aplicó al altar, 5como aviso a los israelitas, para que nadie que no sea de la estirpe de Aarón se meta a ofrecer incienso al Señor. Para que no le suceda lo que a Córaj y a su banda, como lo había anunciado el Señor por medio de Moisés.
6Al día siguiente toda la comunidad israelita protestó contra Moisés y Aarón, diciendo:
-Estáis matando al pueblo del Señor.
7Y como se formaba un motín contra Moisés y Aarón, ellos se dirigieron a la tienda del encuentro, la nube la cubrió y apareció la gloria del Señor. 8Moisés y Aarón entraron en la tienda del encuentro, 9y el Señor les habló:
10-Apartaos de esa comunidad, y los consumiré al instante.
11Pero ellos se echaron rostro a tierra, y Moisés dijo a Aarón:
-Toma el incensario, pon en él brasas del altar, echa incienso y ve aprisa a la comunidad para expiar por ella, porque ha estallado contra ellos la cólera del Señor y ha comenzado a hacer estragos.
12Aarón hizo lo que decía Moisés, corrió a la comunidad y encontró que el pueblo había comenzado a sufrir estragos. Entonces puso incienso para expiar por ellos, 13y colocándose entre los muertos y los vivos, detuvo la mortandad. 14Los muertos fueron catorce mil setecientos, sin contar los muertos en el motín de Córaj.
15Cuando Aarón volvió a Moisés, a la tienda del encuentro, la mortandad había cesado.

Prerrogativas de los levitas (Nm 16)

16El Señor habló a Moisés:
17-Di a los israelitas que te traigan varas: una por cada jefe de familia, doce en total, y que cada uno escriba en ella su nombre. 18En la vara de Leví irá escrito el nombre de Aarón. Una vara por cada cabeza de tribu. 19Colocadlas en la tienda del encuentro, ante el documento de la alianza que he hecho con ellos. 20La vara del que yo elija, florecerá. Y así acabaré con las protestas de los israelitas contra vosotros.
21Moisés dijo a los israelitas que le trajeran doce varas, una por cada jefe de tribu, y entre ellas la vara de Aarón. 22Moisés depositó las varas ante el Señor en la tienda de la alianza. 23Al día siguiente, cuando Moisés entró en la tienda de la alianza, vio que había florecido la vara de Aarón, representante de la tribu de Leví: echaba flores y flores, y las flores maduraban hasta hacerse almendras.
24Moisés sacó todas las varas de la presencia del Señor y se las llevó a los israelitas. Ellos las examinaron, y cada cual recogió la suya.
25El Señor dijo a Moisés:
-Lleva otra vez la vara de Aarón a la presencia del documento de la alianza, para que se conserve como signo contra los rebeldes. Cesen sus protestas contra mí, y no morirán.
26Moisés hizo exactamente lo que le mandaba el Señor.
27Los israelitas dijeron a Moisés:
28-Nos moriremos, nos estamos muriendo todos. El que se acerca a la morada del Señor, muere. ¿Vamos a morirnos todos?

Explicación.

17,1-5 Este epílogo añadido a la historia de Córaj remacha el puesto privilegiado de los sacerdotes aaronitas, a la vez que liga la cobertura de bronce del altar del incienso (Ex 27,2) con una vieja tradición. Aunque Dios no ha aceptado el incienso ofrecido por los culpables, los incensarios han quedado consagrados por el fuego celeste o por una muerte de expiación, o por haber vivido para un juicio de Dios, y ya no se pueden dedicar a usos profanos. Pero no son ofrenda, sino recordatorio: es decir, escarmiento perpetuo para quienes asisten al culto. El incienso sólo lo pueden ofrecer los que el Señor ha elegido.

17,3 Ex 27,2.

17,5 Nm 16.

17,6-15 El tema de los incensarios continúan en otro episodio que confirma la función privilegiada del sacerdote Aarón. El pueblo protesta por la muerte de sus 250 representantes, atribuyéndosela a Moisés, que apeló al juicio de Dios. De nuevo se presenta el Señor, amenazador. Para calmar la ira de Dios, Moisés interpone su intercesión y encarga a Aarón que cumpla un rito de expiación con incienso: así se detiene la plaga, después que ha muerto una multitud. Parece copiar el esquema de Ex 32, en el que el rito de expiación fue una matanza ejecutada por levitas.

El incienso funciona como línea de demarcación entre la muerte y la vida: el hedor de la corrupción se detiene ante el aroma sagrado, el exterminador ante el ungido; el sumo sacerdote interpone una barrera frente al avance de la muerte. Véase la descripción idealizada de Sab 18,20-25: representante de Dios, del cosmos, de los doce patriarcas.

17,7 Nm 14,1s.

17,10 Nm 16,26.

17,12 Eclo 18,20-25.

17,16-26 Este episodio justifica los privilegios de la entera tribu de Leví, representada por Aarón. No hay separación de levitas y aarónidas, no hay distinciones jerárquicas dentro de la tribu; es una unidad compacta y homogénea. Es una de las doce y no cuenta aparte (como en 1-2). El relato responde a la objeción de los rubenitas (cap.16): ¿son todas las tribus igualmente sagradas? De nuevo un juicio de Dios lo declara.

La misma palabra hebrea significa tribu y vara (rama de un tronco), pero el autor evita el juego hablando de "casas" o familias. Dar flores y fruto es símbolo obvio de vitalidad y fecundidad (Is 11,1; 6,13; Os 14,6-8). El proceso biológico sucede milagrosamente en una noche, en presencia o por la presencia del protocolo de la alianza. La vara = tribu de Leví florece y da fruto en el templo del Señor: Sal 92,13. ¿Por qué almendras? Quizá por la raíz hebrea significa, velar, vigilar (cfr. Jr 1,11).

17,28 El grito se puede escuchar como concluisión de todos los juicios de Dios han precedido, de la manifestación de la gloria y la ira del Señor. El pueblo siente la cercanía abrasadora de la santidad de Dios, prorrumpe en gritos de pavor y aprende a no acercarse sin ser llamado.

Por encima de la elección de Moisés y Aarón se ha revelado la santidad de Dios. El verso sirve además de introducción a la sección legal siguiente.

NÚMEROS. CAPÍTULO 16.

Motín de Córaj, Datán y Abirán (Dt 11,6; Eclo 45,18s; Nm 26,9-11)

161Córaj, hijo de Yishar, hijo de Quehat, levita; Datán y Abirán, hijos de Eliab, y On, hijo de Pélet, rubenitas, 2se rebelaron contra Moisés, y con ellos doscientos cincuenta hombres, jefes de la asamblea, escogidos para su cargo y de buena reputación. 3Se amotiaron contra Moisés y Aarón, diciendo:
-Ya está bien. Toda la comunidad es sagrada y en medio de ella está el Señor, ¿por qué os ponéis encima de la asamblea del Señor?
4Moisés, al oírlo, se echó por tierra 5y dijo a Córaj y sus secuaces:
-Mañana hará sabe el Señor quién le pertenece: al consagrado lo hará acercarse, al escogido lo hará acercarse. 6Haced, pues, lo siguiente: Córaj y todos sus secuaces, tomad los incensarios, 7poned en ellos fuego y echad incienso ante el Señor mañana. El hombre que el Señor escoja le está consagrado. Ya está bien, levitas.
8Moisés dijo a Córaj:
9-Escuchadme, levitas: ¿todavía os parece poco? El Dios de Israel os ha apartado de la asamblea de Israel para que estéis cerca de él, prestéis servicio en su templo y estéis a disposición de la asamblea para servirle. 10A ti y a tus hermanos levitas os ha acercado. ¿Por qué reclamáis también el sacerdocio? 11Tú y tus secuaces os habéis rebelado contra el Señor, pues ¿quién es Aarón para que protestéis contra él?
12Moisés mandó llamar a Datán y Abirán, hijos de Eliab, los cuales dijeron:
13-No acudimos. ¿No te basta con habernos sacado de una tierra que mana leche y miel para darnos muerte en el desierto, para que encima pretendas ser nuestro jefe? 14No nos has llevado a una tierra que mana leche y miel, ni nos has dado en heredad campos, ni viñas, ¿y quieres sacarle los ojos a esta gente? No acudmios.
15Moisés se enfureció y dijo al Señor:
-No aceptes sus ofrendas. Ni un asno he recibido de ellos ni he hecho mal a ninguno.
16Después dijo a Córaj:
-Mañana, tú y tus secuaces os presentaréis al Señor, y también Aarón con ellos. 17Que cada uno tome su incensario, eche incienso y lo ofrezca al Señor. Cada uno de los doscientos cincuenta su incensario, y tú Aarón el vuestro.
18Tomó, pues, cada uno su incensario, puso fuego, echó incienso y se colocaron a la entrada de la tienda del encuentro con Moisés y Aarón. 19También Córaj reunió a sus secuaces a la entrada de la tienda del encuentro.
20La gloria del Señor se mostró a todos los reunidos, y el Señor dijo a Moisés y a Aarón:
21-Apartaos de ese grupo, que los voy a consumir al instante.

Intercesión y castigo

22Ellos cayeron rostro a tierra y oraron: <<Dios, Dios de los espíritus de todos los vivientes, uno solo ha pecado, ¿y vas a irritarte contra todos?>>
23El Señor respondió a Moisés:
24-Di a la gente que se parte de las tiendas de Córaj, Datán y Abirán.
25Moisés se levantó y se dirigió a donde estaban Datán y Abirán, y le siguieron las autoridades de Israel, 26y dijo a la asamblea:
-Apartaos de las tiendas de estos hombres culpables y no toquéis nada de lo suyo para no comprometeros con sus pecados.
27Ellos se apartaron de las tiendas de Córaj, Datán y Abirán, mientras Datán y Abirán, con sus mujeres, hijos y niños, salieron a esperar a la entrada de sus tiendas.
28Dijo entonces Moisés:
-En esto conoceréis que es el Señor quien me ha enviado a actuar así y que no obro por cuenta propia. 29Si éstos mueren de muerte natural, según el destino de todos los hombres, es que el Señor no me ha enviado; 30pero si el Señor hace un milagro, si la tierra se abre y se los traga con los suyos, y bajan vivos al abismo, entonces sabréis que estos hombres han despreciado al Señor.
31Apenas había terminado de hablar, cuando el suelo se resquebrajó debajo de ellos, 32la tierra abrió la boca y se los tragó con todas sus familias, y también a la gente de Córaj con sus posesiones. 33Ellos con todos los suyos bajaron vivos al abismo; la tierra los cubrió y desaparecieron de la asamblea.
34Al ruido, todo Israel, que estaba alrededor, echó a correr, pensando que los tragaba la tierra. 35Y el Señor hizo estallar un fuego que consumió a los doscientos cincuenta hombres que habían llevado el incienso.

Explicación.

16 Las rebeliones contra Moisés son tema recurrente en el viaje por el desierto: el agua, el pan, la carne, la batalla son motivos de rebelión para el pueblo. Aarón y María representan una disputa familiar. Más grave puede ser la rebelión de los rubenitas Datán y Abirán (laicos) contra la autoridad de Moisés, y la de Córaj con sus secuaces contra las prerrogativas cúlticas de Aarón.

Algunos autores distinguen tres rebeliones: 250 laicos contra la autoridad de Moisés y su empresa: "no subimos" (12); se los traga la tierra. Los rubenitas contra la mediación de la tribu de levitas: "todos estamos consagrados" (3). Córaj como exponente de rivalidades entre familias sacerdotales, entre levitas y sacerdotes. La teoría documentaria reparte el texto entre el Yavista y círculos sacerdotales:

J 16,1        12-14.15         25.26        27b-34

P        2-11              16-24         27a              35

El autor ha entretejido las dos otres sediciones, creando una especie de alianza de la oposición, unidos en la queja y en la trágica derrota. Otros elementos han penetrado en el relato, añadiendo confusión. Con todo, la intención general está clara: la rebelión actúa en varios niveles y por diversos motivos; Dios mismo elige y asigna funciones; Moisés descuella en la narración.

16,1-2 Todos los personajes, con su séquito, unidos en la sedición. Rubén fue un tiempo la primera tribu (Gn 49,3). Sobre la función de los levitas, compárese la postura benévola de Dt 18,6-8 con la hostil de 2 Re 23,9. Los doscientos cincuenta no representan a una tribu determinada: no siguen a Córaj como levita, sino como jefe de una causa común.

16,3 La queja va contra privilegios cúlticos de Moisés y Aarón y su argumento es éste: La presencia del Señor santifica toda la asamblea por igual; todos son santos sin distinción, como lo ha prometido Dios (Ex 19,6). Dentro del pueblo ya no hay distinción entre sacro y profano, ya que todos son santos; por tanto, el cargo de Moisés y Aarón es usurpación.

16,4-5 Respuesta: es Dios quien elige y consagra. "Acercarse" tiene el sentido técnico de tener acceso para oficiar. La causa se somete a una ordalía o juicio de Dios (cfr. Elías en 1 Re 18): sólo lo que él acepta es válido.

16,6 Los incensarios tenían forma de sartén: un mango largo sujetaba y sustentaba un recipiente metálico donde se echaban las brasas y el incienso.

16,7 La frase final parece estar desplazada, pues Moisés se dirige por ahora a todo el grupo amotinado. Como diciendo: aunque todos sean miembros del pueblo "santo" o consagrado, no de todos acepta el Señor la oferta del incienso.

16,8-11 Se trata de otro problema: la queja de los levitas contra los privilegios de los sacerdotes aaronitas (cap.8). Los privilegios de los levitas son granes, al servicio del Señor y de la comunidad. Al reclamar también el sacerdocio se han rebelado contra el Dios que elige: en vez de dar gracias por el don recibido, protestan porque no les dan más. Por eso se harán indignos del don recibido.

16,12 Ahora trata el asunto de los rubenitas. Moisés convoca a los levantiscos para escucharlos antes de pronunciar sentencia. "No acudimos": a la letra "no subiremos": ¿rehusando continuar el viaje? (14,2-4).

16,13-14 La liberación queda perversamente deformada en su réplica: el país prometido, "que mana leche y miel" es en realidad Egipto, el desierto es lugar motal; Moisés no es capaz de cumplir sus promesas (Ex 3,8 y 4,30). Ha usurpado el mando (cfr. Ex 2,14). "¿Quieres sacarle los ojos...?": en sentido propio es la maldición de la ceguera (Prov 30,17); en sentido metafórico, los queréis cegar para que no vean lo que está sucediendo, lo que les estáis haciendo.

16,15 Las ofrendas que cualquier israelita puede ofrecer al Señor; sólo cuando Dios las acepta son válidas. Ante Dios Moisés protesta en su desinterés y su justicia (cfr. 1 Sm 12,3-4): todo son calumnias. Continúa en el v.25.

16,16 Empalma con el v.7. Moisés sigue hablando con Córaj, presente, mientras que Datán y Abirán se han negado a acudir (en nuestra interpretación). Los 250 figuran como "secuces" de Córaj. El Señor se presenta ante todos como juez: en su gloria (14,10), en la nube (12,5). Pronuncia la sentencia y anuncia la inmediata ejecución: "consumir" en el fuego de su ira (Ex 32,9; 33,5), que responde al fuego de los incensarios rechazado.

16,22 Como en otras ocasiones, Moisés intercede. La súplica da a entender que teme la destrucción de "la entera asamblea" y que el culpable es el instigador. Si los 250 se consideran representación de toda la comunidad, el sentido se aclara. Job 12,10.

16,24 El Señor responde distinguiendo y limitando; recuérdese el caso de Sodoma en Gn 19.

16,25 Empalma con el v.14: en vista de que ellos no vienen, Moisés va a buscarlos.

16,26 El simple contacto con las posesiones de los condenados puede contagiar la culpa o sus efectos. Moisés los declara ya culpables.

16,27 Familias y posesiones, hasta los niños pequeños y el ganado, comparten la suerte de los culpables (cfr. Jos 7,24).

16,28-31 El castigo progidioso, la muerte prematura y anunciada, actuará como juicio de Dios confirmando la misión divina de Moisés. El hebreo lo llama una "creación", porque Dios hace perder su natural consistencia a la tierra, que se abre y devora a los que no devoró el agua del Mar Rojo. La tierra personificada abre la boca que es la entrada en el Abismo o Seol (cfr. Is 14,11; Ez 31,15-17; Sal 55,16).

16,32 El nombre de Córaj sobra aquí, Is 5,14; Hab 2,5.

16,35 Concluye la historia de los incensarios, juicio de Córaj con sus secuaces. El fuego devora a los que ya consumía la ambición. Eliminando a los revoltosos, Dios quere que la marcha continúe bajo la guía de su siervo fiel. En la autoridad de Moisés estaba comprometida, de hecho, la empresa.

NÚMEROS. CAPÍTULO 15.

Ofrendas y libaciones


151El Señor habló a Moisés:

2-Di a los israelitas: <<Cuando entréis en la tierra que yo os voy a dar para que la habitéis 3y hagáis una oblación al Señor, de ganado mayor o menor -sea holocausto o sacrificio de comunión voluntario o en cumplimiento de un voto o con ocasión de una fiesta, oblación de aroma que aplaca al Señor-; 4el que haga la oferta hará una ofrenda de veintidós decilitros de flor de harina amasada con un litro de aceite, y añadirá al holocausto o sacrificio de comunión 5una libación de un litro de vino por cada cordero. 6Si se trata de un carnero, añadirá una ofrenda de cuarenta y cuatro decilitros de flor de harina amasada con doce decilitros y medio de aceite 7y una libación de doce decilitros y medio de vino, aroma que aplaca al Señor.
8>>Si el holocausto o sacrificio de comunión -en cumplimiento de un voto o en acción de gracias al Señor- 9es de un novillo, añadirás una ofrenda de sesenta y seis decilitros de flor de harina amasada con dos litros de aceite, 10y una libación de dos litros de vino, oblación de aroma que aplaca al Señor.
11>>Esto es lo que hay que ofrecer con un toro, un carnero, una oveja o una cabra. 12Aplicaréis siempre esta proporción.
13>>Los indígenas procederán así cuando ofrezcan una oblación de aroma que aplaca al Señor. 14Si en el futuro un emigrante que viva o se encuentre entre vosotros quiere ofrecer una oblación de aroma que aplaca al Señor, hará lo mismo que vosotros. 15El mismo rito observaréis vosotros y el emigrante residente entre vosotros. Es ley perpetua para todas vuestras generaciones. Ante el Señor el emigrante es igual que vosotros. 16El mismo ritual y ceremonial observaréis vosotros y el emigrante residente entre vosotros>>.
17El Señor habló a Moisés:
18-Di a los israelitas: <<Cuando entréis en la tierra a la que os llevo 19y comáis su pan, ofreceréis en tributo al Señor, 20de la primera harina, una rosca como tributo de la era. 21Por todas vuestras generaciones daréis al Señor un tributo de vuestra primera harina.
22>>Cuando por inadvertencia descuidéis alguno de estos preceptos que el Señor ha dado a Moisés, 23es decir, lo que el Señor os ha mandado por medio de Moisés, desde el día de su promulgación y en adelante por todas vuestras generaciones: 24si es toda la comunidad la que ha faltado por inadvertencia, ofrecerá un holocausto, aroma que aplaca al Señor, un novillo con su ofrenda y su libación según el ceremonial y un macho cabrío en sacrificio expiatorio.
25>>El sacerdote expiará por toda la comunidad israelita y quedará perdonada, porque se trataba de una inadvertencia, y por ella han ofrecido la oblación y la víctima expiatoria al Señor. 26Quedará perdonada toda la comunidad israelita y también el emigrante que reside entre ellos, porque todo el pueblo fue la inadvertencia.
27>>Si es uno solo el que ha pecado por inadvertencia, ofrecerá un cabrito añal en sacrificio expiatorio. 28El sacerdote expiará por él en presencia del Señor, y quedará pedonado. 29La misma norma vale para el indígena israelita y para el emigrante residente entre ellos en casos de inadverntecia. 30Pero el indígena o emigrante que a conciencia provoque al Señor, será excluido de su pueblo. 31Por haber menospreciado la palabra del Señor y haber quebrantado sus preceptos, será excluido. Cargará con su culpa.

Violación del sábado

32Estando los israelitas en el desierto, sorprendieron a un hombre recogiendo leña en sábado. 33Se lo llevaron a Moisés, a Aarón y a toda la comunidad. 34Lo arrestaron mientras se decidía lo que había que hacer con él. 
35El Señor dijo a Moisés:
-Ese hombre es reo de muerte. Que toda la comunidad lo apedree fuera del campamento.
36La comunidad lo sacó fuera del campamento y lo apedrearon hasta matarlo, como el Señor había mandado a Moisés.
37El Señor habló a Moisés:
38-Di a los israelitas: "Haceos borlas y cosedlas con hijo violeta a la franda de vuestros vestidos. 39Cuando las veáis, os recordarán los mandamientos del Señor y os ayudarán a cumplirlos sin ceder a los caprichos del corazón y de los ojos, que os suelen seducir. 40Así recordaréis y cumpliréis todos mis mandatos y viviréis consagrados a vuestro Dios. 41Yo soy el Señor, vuestro Dios, que os sacó de Egipto para ser vuestro Dios. Yo soy el Señor, vuestro Dios.


Explicación.



15 ¿Qué función desempeña aquí este capítulo? ¿Por qué lo ha metido aquí el autor como una cuña? Podemos conjeturar razones que nos ayuden en la lectura: a) Por el gusto de alternar, que preside todo el libro; después de unos relatos tensos, dramáticos, una pausa burocrática; b) Son preparativos para la vida en la tierra. Ocuparse de ellos tan minuciosamente, demuestra que se encara el futuro con esperanza. En la tierra habrá ocasión de agradecer al Señor tantos beneficios y perdones. El capítulo reúne unas cuantas disposiciones de orden cúltico y una ley penal con su relato de institución.


15,2-16 Esta ley se añade a las del Levítico sobre sacrificios. La ofrenda de animales es más propia de pastores, la de cereales y vino más propia de labradores: ya desde el tiempo de Caín y Abel (Gn 4). La ofrenda de cereales puede constituir un rito autónomo. Aquí aparecen como complemento de sacrificios de animales. Una carga más para los oferentes, que el autor define como cuadro de tarias. Véase Ez 46,5-14.

La unión de los tres elementos, animales y harina y vino consta en textos narrativos Ana 1 Sm 1,24; un grupo anónimo, 1 Sm 10,3; Ajaz 2  Re 16,13. De libaciones hablan otros muchos textos, incluso no legales: Jl 1,9.13; Is 57,6; a dioses extranjeros Jr 7,18; 19,13; 32.29; 44,17-19 Ez 20,28. Pablo usa la libación como metáfora de su muerte próxima (2 Tim 4,6).

El extranjero o emigrante se ha incorporado a la comunidad: participa de sus derechos y deberes.

15,17-21 Prácticamente constituye un caso especial de primicias, una especie de impuesto; lo mencionan Ez 44,30 y Neh 10,38. Lo usa como metáfora Pablo (Rom 11,16).

15,22-31 Sobre pecados por inadvertencia legisla ampliamente Lv 4-5. Quizá se refiera aquí a pecados cúlticos.

Lo más importante del pasaje es la oposición radical que establece el autor entre la inadvertencia y la transgresión "a conciencia": las primeras tienen remedio litúrgico, se "expía y se perdona"; la segunda, del individuo, lleva pena de excomunión. Véase la distinción de Sal 19,13-14: lo llama "arrogancia, pecado grave".

15,32-36 Quizá lo aduzca como ejemplo de pecado a conciencia. Es un caso legal presentado de forma narrativa, como Lv 24, 10-23. Se relata como novedad, sin precedente legal; tiene que decidir el Señor. El castigo, con participación de toda la asamblea, tiene fuerza de escarmiento. Su gravedad muestra la importancia que iba cobrando el sábado después del destierro.

15,37-41 La costumbre se registra en Dt 22,12 sin motivación. Contra el peligro de "inadvertencia" aquí se propone un remedio. Son cuatro borlas en las cuatro puntas. Su función no es decorativa; sirven de recordatorio constante de la ley contra deseos internos y codicia de lo que se ve, que extravían al hombre. La práctica externa se liga a lo central de la vida israelita: liberación, alianza, santidad. Los evangelios mencionan la práctica: Mt 9,20; Mc 6,56; Lc 8,14.